Texto: Hugo Delgado
Tomado de: La Verdad - Semanario de LUZ - Séptima Época - Año 4 / Nº 187 - 30-10-2005
Investigadoras de las universidades de Antioquia (Colombia) y del Zulia intercambiaron experiencias durante seis meses, en el campo de las enfermedades hereditarias, dijeron Angélica Muñoz y Horbelys Guzmán.
Angélica Muñoz, quien es nutricionista de la Universidad de Antioquia, visito el laboratorio de Neurociencias de la Facultad de Medicina de LUZ, donde participó en el Estudio Multicasual de Envejecimiento que se adelanta en la comunidad maracaibera de Santa Lucía.
Durante seis meses, dijo la nutricionista de la Universidad de Antioquia, se trabajó con distintos aspectos de la investigación, “se caracterizaron a los hombres y mujeres de 55 años de Santa Lucía, para determinar que factores de peso y talla eran considerados normales”.
Como nutricionista, Muñoz trabajó con el equipo multidisciplinario que labora en ese estudio, intercambiando información de laboratorio, de campo y realizando los cursos que se desarrollan con el convenio LUZ-Universidad de Columbia-Universidad de Chicago.
La experiencia, dijo Muñoz, resultó interesante porque el trabajo de seguimiento nutricional y la discusión científica de los casos que se presentaron, abre la posibilidad de mantenerse en contacto con el equipo que trabaja bajo la coordinación de Gladys Maestre, en Santa Lucía.
Particularmente, Muñoz se ha inclinado por el estudio de pacientes con enfermedades neurogenerativas; por eso, la incorporación con el equipo que trabaja en el proyecto multicasual le permitió enriquecer sus conocimientos por el carácter multidisciplinario que posee, el trabajo clínico, la parte psicológica, los tratamientos geriátricos y la nutricional.
Mutaciones interesantes
La médico general Horbelys Guzmán visitó la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia durante tres meses, pero extendió su beca a cuatro, específicamente en el Laboratorio de Neurociencias, en la parte experimental, con el Programa Alfa.
Sobre este último aspecto del programa de entrenamiento, dijo Guzmán, hubo un enriquecimiento interesante ya que en la región de Antioquia existen -a diferencia de la realidad zuliana- mutaciones genéticas interesantes que originan varias enfermedades neurodegenerativas, eso trae como consecuencia la construcción de diversos protocolos y muchos avances en este tipo de estudios.
Esos estudios son importantes para Venezuela porque ya existen casos de extrapolación de enfermedades de este tipo que se propagan a otras regiones cuando los afectados se desplazan.
Guzmán cita como ejemplo el Alzheimer tardío y esporádico que se presenta en el Zulia y el que se observa en Antioquia denominado familiar que puede expresarse temprano o tardío.
¿Para que sirve esto? Bueno -dice la investigadora- en muchas ocasiones cuando se esté realizando un diagnóstico se puede estar en frente a una enfermedad que es genética hereditaria y lo podemos considerar como esporádica; además puede permitir una comprensión mayor de las enfermedades tanto desde el punto de vista médico como neuropsicológico, de tal forma que se puedan complementar protocolos y hacerlos más precisos.
Cura molecular
También se realizaron prácticas de genealogía, es decir, se aprendió a graficar a las familias de acuerdo con las generaciones y así buscar con mayor precisión lo que se quiere encontrar, una enfermedad específica, los factores de riesgo, la transmisión hereditaria, y así realizar un estudio mejor de las familias que son objeto de investigación.
En la parte experimental se pasó del diagnóstico molecular a las terapias génicas, particularmente “me inclino por la neurociencia básica” y el trabajo en el laboratorio es interesante para saber cual gen está alterado, cuál cromosoma está alterado y porque sufrió ese cambio, pero también es importante entender la interacción ambiente-gen.
En el laboratorio también realizó estudios con proteínas específicas, que actualmente no se realizan en el Laboratorio de Neurociencias, el entrenamiento se hizo para conocer las técnicas para reconocerlas, se trabajaron con ratones de experimentación.
Esta experiencia es importante porque en las enfermedades neurodegenerativa se alteran proteínas específicas en el cerebro, lo que se está intentando es silenciar genes (que so se expresen) para que no crezca esa proteína de forma anormal y causen los daños en las células del sistema nervioso central; por otra parte, también hay que considerar la interacción ambiente-gen como factor que puede ocasionar el mal.
Luego de su entrenamiento en la Universidad de Antioquia, Guzmán estima continuar su trabajo en el Laboratorio de Neurociencia de la Facultad de Medicina, y en un futuro aprovechar las oportunidades que da el programa de formación del convenio LUZ-Universidad de Columbia o la Universidad de Antioquia.
Esta última opción es válida por cuanto el equipo del Laboratorio de Neurociencias es muy dedicado a su trabajo, la investigación es muy avanzada, la infraestructura es moderna y posee proyectos interesantes en áreas como la terapia génica, y silenciar genes para la cura molecular de enfermedades.
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