Estos investigadores beneficiados con el programa de becas, ya adelantan sus estudios en la Universidad de Columbia, y provienen de cuatro instituciones distintas: uno de LUZ (Inara Chacón), uno de la Pedagógica Experimental Libertador (Beatriz Valles), uno de ULA (Luis González) y una ya egresada (Dannie Ditillio).
El proceso de selección fue realizado por un equipo de LUZ, integrado por Imelda Rincón, Néstor Queipo, Heberto Suárez, Joaquín Peña y Gladys Maestre, y se inició en 2003. Con una metodología rigurosa exigida por las normas del convenio, los investigadores seleccionados adelantan su trabajo en centros, de gran importancia mundial, ubicados en la Universidad de Columbia, utilizando tecnología avanzada y con orientación de prestigiosos estudiosos del mundo de las neurogenética.
El propósito emprendido por este programa es el de formar investigadores en "genética de trastornos hereditarios comunes en Venezuela", además de seleccionar a los becarios, se emprendió un proceso para generar una cultura investigativa para motivar a los profesionales y estudiantes en este complejo mundo de la generación de conocimiento.
Ampliando horizontes
Esa formación de investigadores también se acompaña con otras actividades destinadas a estimular la discusión científica, la realización de actividades como la "semana del cerebro", videoconferencias ( más de 10 en 2005) en las que se analizan los grandes temas de interés mundial con panelistas reconocidos, cursos como el realizado recientemente en LUZ y la ULA al que asistieron más de 20 estudiantes nacionales e internacionales y compartieron experiencias con profesores de varias instituciones de América, e intercambios como el que se inició entre LUZ y la Universidad e Antioquia y con la misma Columbia y el Instituto de Enfermedades Cardiovasculares (Iectas).
El proceso, aunque complejo, ha resultado interesante, dice la Coordinadora del convenio, durante 2005 se realizaron muchas actividades para relacionar a jóvenes estudiantes, profesionales e investigadores nacionales con experimentados científicos de las universidades de Columbia, Puerto Rico, Chicago y otras, pero lo más importante que ha ocurrido es el creciente interés por el estudio de la genética en el campo de los trastornos hereditarios.
Muchos de los asistentes a las distintas actividades tienen la oportunidad de compenetrarse con el diseño y conducción de las investigaciones partiendo de parámetros modernos establecidos por la genética mundial, el objetivo, dice Maestre, es fortalecer la actividad investigativa en genética dentro de la comunidad de LUZ y de las universidades que muestren interés.
Redes de conocimiento
Este convenio se está expandiendo en los próximos meses a la Universidad de Chicago y gracias a otros contactos que se han venido realizando se podrá ampliar a otras organizaciones reconocidas internacionalmente; "el próximo año puede se interesante por las oportunidades que se están abriendo y que pueden beneficiar, en primera instancia, a la comunidad universitaria de LUZ", dijo Maestre.
Con la Escuela de Neurociencias que ya se consolidó con el primer curso internacional que se realizó recientemente en LUZ y ULA, la oportunidad de integrar grupos de jóvenes profesionales y experimentados investigadores, en redes internacionales de conocimiento abre la posibilidad de conformar una masa crítica con un gran potencial.
Ahora el programa de formación de investigadores en genética de trastornos hereditarios comunes en Venezuela también está evaluando el intercambio de varios de sus jóvenes investigadores con universidades europeas. La experiencia generada en el laboratorio de neurociencias de la Facultad de Medicina de LUZ ha permitido la generación de esta oportunidad para una gran cantidad de docentes y estudiantes de intercambiar conocimientos de avanzada. |